No podía creerlo pero mis convulciones habían cesado y había conseguido ponerme de pie. El espíritu aun ardía en llamas blancas a mi lado pero en lo único que pude llegar a pensar fue en abandonar el ensimismamiento y seguir a Adrián.
Discordia...
Pena infinita...
Se encontraba en el jardín, frente al manzano, solo observando, no volteó al sentirme llegar porque me esperaba. Sus manos se escondían relajadas en los bolsillos del pantalón.
Eres la desgracia mas dañina para mi existencia. ¿Cómo pude yo condenarme tan fácil, en suplicio tan difícil de abandonar? ¿Cómo pude yo ser tan descuidada en dejarte entrar a mi ser, como si te perteneciera? Criatura desgraciada soy, por haber vivido mas de un segundo queriéndote a ti.
Te odio...
Te odio!
Adrián seguía inmóvil, como si hubiese abandonado el alma en algún armario viejo, perdido, olvidado, lejano en las distancias mas infinitas.
-Dime que tu amor fue siempre falso, para por lo menos morir con la verdad! , grité con una patética porción de lo que quedaba de mi voz. Sus ojos se habían llenado de tinieblas, ya mi cuerpo no resistía mas. Primero perdí los brazos, se deshicieron como si hubiesen sido construidos con arena, luego el torso, las piernas, el rostro. Quise dejar el corazón para el final, a ver si así era recordado por mas tiempo, pero ya desde hacia demasiados siglos se había vuelto una masa consumida y marchita, solitaria como nada ni nadie.


7 noumentarios on "Flameante II"
Pobre mujer, murió sin saber si Adrián la amaba en verdad o no...
requiem aeternam dona eis et lux perpetua luceat eis...
.....y no entendí...
Son cosas de la vida que nos dejan sin aliento y con mas ganas y curiosidad :s
pero esta muy bueno el post!! como te va Noumi?
checa mi mundo :D
Wow, qué lindo está tu blog. Vives cambiando y cambiando. Excelente relato... muy profundo. Saludos,
Noumi:
Te dejo un abrazo de agradecimiento por visitar y seguir mi blog. Haré lo propio por el tuyo, que me parece fascinante ;-D
Me cautivó la historia, muchas veces, nos deben pasar algunas situaciones límite para percatarnos del cariño y el amor que otras personas nos brindan; lamentable. Deberíamos gozar cada instante como único y, de ese modo, "con el corazón en la mano" compartir de cada momento de la vida.
Pero somo egoístas, ¿verdad?
Te dejo un abrazo, y como tú me has dicho: me gusto este lugar, me quedo ;-D
Asi es la vida, de caprichosa, a veces negra, hayyyy a veces color rosa.!
Hola, un placer pasar por aca.!
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